- 5 agosto, 2021 Seguir leyendo →

“En nuestra Agencia, somos un equipo”.

Lo manifestó Carina Duarte, al referirse a la manera de trabajar que eligieron en la Agencia N° 342, de Candelaria, de la que es apoderada. Su madre, Antonia Coronel, es la titular desde 1993, y tiene a su cargo 26 vendedores, seis subagentes, y una sucursal en el barrio 2 de Febrero, de la antigua Capital de Misiones.

Aseguró que la expectativa es “crecer más y más” y que en esa unidad de negocio “no existe el agenciero, el jefe o como quieran llamarlo. Somos uno más, por lo tanto, vendemos quiniela, limpiamos, barremos o cambiamos los carteles. A los subagentes o vendedores no los tomamos como tales sino como un equipo de trabajo porque mediante ellos se logran los avances. Son una parte sumamente importante”.

Explicó que la manera de estar siempre a la vanguardia es “aprovechando al máximo las cosas nuevas que lanza el IPLyC SE, saber utilizar las redes sociales, la tecnología, y compartir permanentemente nuestras iniciativas”.

Expresó que, por ejemplo, cuando se va acumulando la Quiniela Poceada, “inmediatamente actualizamos las publicaciones para pasar al vendedor sea mediante el WathsApp o imprimiendo. Buscamos aprovechar al máximo las redes sociales. Tenemos armados los grupos, subimos las novedades a los estados, para dar el mejor provecho a los datos que nos pasan diariamente desde el Instituto. Ahora que se viene el sorteo aniversario, recordamos a los vendedores que junten los cupones, que armen las urnas, que aprovechen, porque también pueden ser premiados”.

Agregó que, junto a su esposo, Néstor González, y a su hija, Marina Silva, crean las publicaciones a través del celular, la computadora, y las comparten. Enseguida, “todos los vendedores vuelven a subir a sus estados y así se va difundiendo. Es una forma que estén entusiasmados y bien informados continuamente. Para mí esto es todo, es la vida, me gusta, me encanta todo lo nuevo”.

La familia desarrolla la actividad dentro de una agencia colorida que llama la atención desde lejos. Es desde hace 28 años, un estilo de vida. “Se pueden cambiar las cortinas, utilizar lámparas de sal, colores como el amarillo o el naranja, permitidos en el manual de uso del Instituto. Tenemos un buda, al que los clientes retan o dejan dinero. La idea es dar vida al ambiente, que te motive, que sea un lugar limpio, con buen aroma, donde sea agradable permanecer. Los carteles se cambian, se pegan las fijas, se sube a las redes, una cosa lleva a la otra y así vamos renovando constantemente”.

Duarte envió un mensaje motivador a sus colegas, y admitió que “venimos sacando provecho a todo lo que nos brinda el IPLyC SE. Es un extra. Tenemos en cuenta el aniversario, la primavera, fin de año, el mes de la madre o el padre”. Crecer cada día más, es el objetivo de esta agenciera. A los vendedores, continuamente los estamos insistiendo para que hagan lo mismo que nosotros, publicitando, aprovechando la fija, los carteles, las urnas. Considero que herramientas hay, falta aprovechar las oportunidades”.

Entiende que a los vendedores “tenés que incentivarlos y estar detrás, pero hay herramientas para hacerlo. No debemos quedarnos solo en la queja. No sé si cuesta tanto porque ¿quién no tiene un celular, una computadora, un amigo? que pueda crear. Tiempo hay, son las ganas de querer cambiar, de mejorar, de buscar, y de agradecer, para que siempre vuelva el doble”.

Envió su eterno agradecimiento a los clientes -que son muchísimos- por la confianza depositada en el comercio, y aseguró que “nos pone feliz que salga un premio grande en nuestra agencia”, como los dos de la Poceada que tienen en su haber, y que celebraron colgando un enorme pasacalle para que todo el mundo se enterara de la buena nueva.

Publicado en: Agencieros, Quinieleros

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