Latinoamérica se organiza frente a los juegos transfronterizos

 grupoNuestra participación en la Mesa Redonda de Reguladores del Juego de Latinoamérica, realizada el pasado 12 y 13 de agosto en Lima, Perú, nos permitió abrir el diálogo con reguladores de la región y realizar una suerte de relevamiento de la estrategia de cada uno de ellos frente a los juegos transfronterizos.

Observamos que las realidades son muy similares: ausencia de un marco regulatorio específico, necesidad de establecer estrategias de control y sanción eficaces en una modalidad muy difícil de bloquear y prohibir y, fundamentalmente, la urgencia de establecer  pautas y criterios comunes en una oferta de juego que es global e invasiva por definición.

A diferencia de Argentina donde las provincias tienen el monopolio del juego en sus jurisdicciones, en la mayoría de los países el control y regulación de los juegos se ejerce a nivel nacional. Y en gran parte de ellos hay una fuerte reestructuración de los organismos de control, como en Bolivia y Colombia. México, en tanto, intentará dejar de ser una Dirección General del Ministerio de Hacienda para convertirse en un ente autárquico.pat

En cuanto a los juegos online propiamente dichos, quienes están más avanzados en la regulación son Panamá y Colombia –esta última con apoyo de un consultor externo-; en tanto que Perú requiere de una Ley que establezca el organismo que se encargará del tema, ya que la Dirección General de Juegos de Casinos y Máquinas Tragamonedas (DGJMT) se encarga únicamente de controlar juegos de Casinos y Tragamonedas.

Aquí, un repaso por la situación de cada país, en las voces de sus protagonistas:

México: “Los reguladores de la región debemos tratar en conjunto el tema de juegos online”

Marcela Gonzalez Salas, directora General de Juegos y Sorteos de México, comentó que en su país ya se ha planteado la problemática de los juegos online, porque “varias de las empresas operadoras de salas de juegos han solicitado licencias para operar online. Hoy por hoy estamos trabajando en la realización de una normativa para dar las licencias y los recursos fiscales que tendrán que aportar estas empresas”.

“Creo –dijo- que, al igual que en otros temas, al tema de los juegos online tenemos que llevarlo de la mano con las otros reguladores, por lo menos de Latinoamérica, para que haya mucho mas coordinación de esfuerzos” toda vez que en la mayoría de los países no hay un marco regulatorio que contenga esta modalidad de juego.

Marcela comentó que muchos de los operadores que ingresan al mercado mexicano, provienen de Costa Rica que, a su vez, no ejerce ningún control. “Y son empresas que tienen los servidores en Gibraltar y en Malta”, especificó al adelantar que “en México estamos tratando con secretaría de la Gobernación para que a principios del próximo año tengamos una reunión especial para tratar estos temas. Inclusive nos llegó una invitación de Brasil para una reunión en Río a mediados de noviembre, para tratar justamente estos temas, ya que en Brasil el juego online está prohibido pero tienen el problema de estos operadores que les invaden el mercado; de modo que están viendo la posibilidad de reunir a reguladores”.

Gonzalez Salas comentó además que el organismo que presiden y la Secretaría de Hacienda de su país, están trabajando en conjunto con para que, “una vez que tengamos claro el marco regulatorio, quienes no estén dentro, que se les cancele la posibilidad de trabajar. Y tener un control de los operadores intermediarios”.

“La experiencia me demostró –añadió finalmente- que la mayor parte de los permisionarios con los que tratamos son apostadores profesionales. Siempre están viendo cómo pueden ganar, entonces si no tenemos un marco regulatorio adecuado, más fácil les dejamos el camino”.

Panamá: Nuevo marco regulatorio

La Dra. Giselle Brea, Secretaria Ejecutiva de Secretaría Ejecutiva de la Junta de Control de Juegos de Panamá, explicó que en este momento está en vigencia en su país la normativa 65, que está obsoleta, ya que prohíbe jugar a panameños; lo que convierte al país en “poco atractivo para los operadores”. Por lo tanto se está preparando un nuevo marco regulatorio para contener a los juegos transfronterizos.

Explicó que se trabaja en un decreto destinado en forma específica a los juegos online, que luego se reglamentará especificando los impuestos a cobrar y adecuándolo para brindar seguridad a los jugadores, especialmente en los controles para evitar el juego de menores. Especialmente en el control de la publicidad.

Para ello, se encuentran analizando las leyes de España y otros países para generar la mejor norma para los panameños.

Giselle comentó que en Panamá había cinco empresas operadoras con licencia para  juegos online, pero “a raíz de que esas personas tenían un juicio por lavado de dinero, preferimos cancelar esas licencias. De hecho ahora no va a haber sub licenciatarios, vamos a otorgar licencias a las personas o empresas que van a explotar el juego”.

En cuanto a la posibilidad de realizar convenios de cooperación con otros países de Latinoamérica en el tema específico de los juegos transfronterizos, señaló que “Panamá es uno de los países con más acceso a internet: tenemos 3 millones de habitantes y existen en el país 7 millones de celulares, entonces, pensando que estamos ubicados en el centro, que nos manejamos en dólares y tenemos una economía estable y en crecimiento, por eso estamos buscando generar una reglamentación con tasas atractivas para que los operadores se interesen en tener licencias de Panamá y, sí, estaríamos pensando en hacer convenios para poder hacer una especie de hub, o algo así”.

Colombia: Cambios estructurales en la regulación del juego

María Paula Isasa y Carlos Fierro explicaron la estructura del ente regulador de Juego de Colombia, que se organizó bajo una empresa llamada ColJuegos que ejerce el monopolio de la explotación del juego en el territorio nacional colombiano.

En noviembre de 2011 tuvieron un cambio estructural en la regulación, para la explotación de los juegos de azar. En esa fecha se crean dos organismos independientes: ColJuegos, que administra y explota los llamados juegos nacionales, el loto, el loto en línea, los juegos localizados –casinos y tragamonedas- y juegos promocionales. Por otro lado hay un organismo administrativo que no tiene personalidad jurídica -no es una empresa como tal-; el Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar -presidido por el ministro de Hacienda- que toma decisiones respecto a regulaciones y otros asuntos. La Secretaria Técnica de ese consejo la ejerce ColJuegos. Ese organismo colegiado regula las lotería tradicional –billetes- y el juego Chance, que es el que más aporta a las arcas del estado.

Colombia se ha planteado seriamente la regulación de los juegos online, al punto de contratar a un consultor internacional que los asiste para establecer “la mejor manera de explotar ese tipo de juegos”. En ese sentido, explicaron que “estamos en una fase exploratoria”, al afirmar que todavía no están otorgando licencias.

“Según la constitución –explicaron– los juegos de azar son un monopolio que controla y regula ColJuegos. En este momento hay dos normas que permiten los juegos online en Colombia, pero aún no están reglamentadas. Por lo tanto quien hoy ofrece juegos online en Colombia, lo está haciendo de manera ilegal”.

En cuanto a la posibilidad de establecer acuerdos de cooperación entre países en el tema de juegos online, Carlos Fierro señaló que “la base del juego online es de minería de datos, desde el punto de vista tributario y financiero. Y eso sólo lo podemos conseguir a través de acuerdos con otros países para lograr el cruce de información. Creo que tenemos que comenzar a explorar el tema y a tener criterios comunes entre países”.

Perú: Hacia la regulación del juego en línea

El Ing. Miguel San Román Benavente, Director General de Juegos de Casinos y Máquinas Tragamonedas (DGJMT) del Perú -organismo que centraliza el control de juegos en todo el territorio de ese país- señaló que “definitivamente vamos a regular y formalizar los juegos online, ya que la peor condición que tenemos es a actual: que no están regulados y el dinero se está yendo fuera del país. Si regulamos y damos facilidades vamos a poder tener la posibilidad de controlar la actividad, sobre todo en el tema impositivo y en el ingreso de menores”.

Tras explicar que en Perú es necesaria una Ley nacional que establezca qué organismo será el encargado de controlar y regular la modalidad de juegos online (actualmente la DGJMT se encarga únicamente de casinos y tragamonedas), San Román se mostró convencido de la necesidad de un marco regulatorio que contenga a los juegos transfronterizos.

 “El rol del Estado es dar pautas claras de tal manera que no haya posibilidad de que haya intromisión de otras jurisdicciones. Creo que esta Mesa Redonda (de Reguladores de Juegos de Azar, convocada por GLI)  es la muestra más clara de que (los reguladores) tenemos que unirnos para establecer líneas claras con criterios comunes, para tener un mismo norte”.

Bolivia: “Los servidores deben están en nuestro país” 

Este país está avanzando en la regulación y focalización del juego de azar a través de la Ley 60 del año 2010 y una serie de normas de regulación bajo la premisa de “tolerar los juegos de azar, pero no incentivarlos”, para lo cual han establecido una serie de estándares propios: “el que quiera ofrecer juegos en Bolivia, tendrá que ajustarse a nuestras normas”, afirman marcando una clara diferencia frente a otros países de la región.

Así explicó Mario Cazón, Director Ejecutivo de la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Juego (A.J.) de Bolivia al comentar que consideran que los juegos online “no son prioridad”.

“En este momento –dijo- estamos abocados a controlar y regular las máquinas tragamonedas con un sistema totalmente estandarizado y con control online, para lo cual contamos con la colaboración de GLI”.

No obstante, comentó que una vez terminada esa etapa se abocarán a estudiar y explorar los juegos online, adelantando que la postura de su país es que “los servidores estén en Bolivia y por lo tanto, “los que ingresen a jugar a nuestros servidores, estén donde estén, deberán pagar los impuestos en Bolivia”.